La fertilidad está regulada por el sistema endocrino (eje hipotálamo-hipófiso-gonadal), por lo que una gran parte de las alteraciones de la fertilidad y un 10-23% de abortos repetidos se deben a disfunciones endocrinas. El normal desarrollo del embarazo puede verse afectado por problemas endocrinos y metabólicos (patología tiroidea, diabetes). Estos problemas endocrinos y metabólicos pueden ser tratados para restaurar la fertilidad y conseguir una evolución normal de la gestación.
Las enfermedades endocrinas (patología tiroidea especialmente) y metabólicas (obesidad, diabetes, hipercolesterolemia, hipertensión arterial, alteraciones del comportamiento alimentario) son las más frecuentes en la actualidad, pudiéndose prevenir con dietas saludables (pobres en grasas saturadas, equilibradas en macro y micronutrientes) y tratar cuando están presentes (modificando el estilo de vida más tratamientos farmacológicos si se precisa), debido a la gran mortalidad cardiovascular y disminución de calidad de vida que condicionan su presencia.
En nuestra Unidad se hará especial atención a la Nutrición (valoración del estado nutricional, encuestas alimentarias para conocer los hábitos alimentarios, valoración de la composición corporal mediante impedanciometría, elaboración de dietas equilibradas) para prevenir y tratar las enfermedades metabólicas relacionadas que constituyen la epidemia del siglo XXI (diabetes, diabetes gestacional, obesidad, hipercolesterolemia, hipertensión arterial).
Alteraciones de la fertilidad causada por problemas endocrinos
En las mujeres, la fertilidad está regulada por el eje hipotálamo-hipófiso-ovárico (HHO). Cualquier trastorno de este eje HHO se traduce en irregularidades menstruales y trastornos de la ovulación, con la consiguiente infertilidad o esterilidad. Por otro lado, la disfunción endocrina de las glándulas tiroides, páncreas, suprarrenal e hipófisis interrumpe con frecuencia el eje HHO e influye negativamente en la fertilidad. Entre el 10 y el 23% de abortos se atribuyen a disfunciones endocrinas, que tendrían en su mayoría solución con un correcto diagnóstico y tratamiento.
Desarrollo de la gestación y alteraciones endocrino-metabólicas
La disfunción endocrina puede alterar la fertilidad y el curso del embarazo. La aparición de problemas endocrinos (especialmente patología tiroidea) y metabólicos (hasta un 10% de gestantes pueden presentar diabetes gestacional) dificultan el normal desarrollo del embarazo, con aumento de la tasa de abortos y malformaciones congénitas. Por suerte, una vez que se ha confirmado el diagnóstico, la mayoría de los trastornos endocrinos son reversibles o se pueden tratar adecuadamente para restaurar la fertilidad y reducir las complicaciones del embarazo asociadas.
Patología endocrino-metabólica en la población general
La patología endocrina (especialmente tiroidea) y metabólica (diabetes, obesidad, hiperlipemias, hipertensión arterial, desnutrición por alteraciones del comportamiento alimentario o condicionada por la falta de apetito en relación con patologías crónicas o la edad) son muy frecuentes en la actualidad, conllevando a un mayor riesgo cardiovascular (especialmente la diabetes, obesidad, hipertensión arterial, hipercolesterolemia) y una mayor mortalidad, por la confluencia de varios factores de riesgo en un mismo paciente (síndrome metabólico). Esta gran frecuencia se debe a la adopción de hábitos de vida no saludables (ingestas con exceso de calorías, abundante ingesta de grasa, sedentarismo).
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