EYACULACION PRECOZ
La eyaculación prematura o eyaculación precoz es y ha sido la disfunción sexual más
habitual. Ha sido definida como la incapacidad para controlar voluntariamente la
eyaculación tras alcanzar un grado de excitación sexual intensa.
Siendo que la eyaculación está bajo control voluntario, es importante una educación de
conducta desde el inicio, es decir desde las primeras relaciones sexuales.
Si es verdad que es la disfunción sexual más frecuente, también es cierto que mediante la
ayuda terapéutica correcta más del 90% de pacientes consiguen la corrección, puesto que
no se debe olvidar que la eyaculación precoz no es una enfermedad ni una malformación
congénita, ni una anomalía anatómica. Es un problema educacional de déficit de
percepción sensorial.
Causas
Es casi imposible conocer su origen. Aunque hemos mencionado que no es una
enfermedad, si que existe un pequeño número de casos (inferior al 1%) en que puede
existir una causa orgánica, las más frecuente es la de origen neurológico y farmacológico.
Si bien la mayoría tiene su causa en factores psicológicos, pueden existir situaciones que
la propicien. Son los llamados factores desencadenantes. Citaremos algunos de entre los
múltiples:
• Estrés, consumo de sustancias tóxicas (alcohol, drogas, estimulantes, etc.).
• Un elevado grado de ansiedad.
• Miedo al fracaso o críticas de la pareja.
• Sentimiento de culpa por no poder satisfacer a la pareja
• Inapetencia o rechazo de la pareja.
• Sentimiento de culpabilidad en una relación extra-pareja.
• Coitus interruptus.
• Escasa frecuencia de relaciones sexuales.
Tratamiento
• Técnicas psicológicas: persiguen la intensificación de nivel de percepción sensorial
del pene en el eyaculador prematuro. Las más frecuentes son el método de apretón del
glande y el de parada y arranque. Las dos técnicas requieren de varias fases evolutivas y
de la cooperación de la pareja.
• Tratamiento farmacológico: Existen productos farmacológicos, aunque estos deben
utilizarse combinados con las técnicas psicológicas. La oferta de productos fuera de la
medicina convencional son de muy dudoso resultado y de desconocidos efectos
secundarios.
• Tratamiento quirúrgico: La cirugía en la eyaculación precoz ha sido una de las
últimas aportaciones terapéuticas en esta disfunción sexual. Su indicación esta reservada
a los casos en que todos los intentos por los métodos mencionados han fracasado o en los
casos en que las condiciones personales del paciente no permiten su realización. Es
sencilla y de un altísimo grado de eficacia. Se realiza mediante anestesia local y
ambulatoriamente. La técnica implica la misma cicatriz que realizamos al practicar una
fimosis. Una vez realizada la incisión se procede a la tomía o corte de algunas ramas
sensitivas del pene, lo que hace perder sensibilidad al glande disminuyendo su percepción
sensorial, provocando un retraso en la eyaculación. La cirugía no impide seguir con las
actividades socio-laborables habituales y los puntos se desprenden espontáneamente a los
pocos días. El grado de satisfacción de los pacientes es elevado. No altera ningún otro
parámetro de las relaciones sexuales: potencia, deseo sexual, orgasmo o calidad de la
eyaculación.
Esta cirugía tiene un alto grado de resolución. Por sus pocos años de existencia es
desconocida incluso por muchos médicos, quizás por ello es aún poco solicitada, si bien es
sencilla y sobre todo eficaz.
DISFUNCIÓN ERÉCTIL
¿Qué es la disfunción eréctil?
Consiste en la dificultad o imposibilidad de conseguir y/o mantener una erección de rigidez
suficiente como para poder realizar un coito.
Es un problema muy frecuente; más de 2.000.000 de españoles lo padecen, aunque poco
consultado (<20%), por motivos de desconocimiento de que existan soluciones,
vergüenza, etc.
¿Cuáles son las causas?
La disfunción eréctil (DE) puede ser causada por un factor o bien, y con más frecuencia,
por una combinación de múltiples factores. Durante mucho tiempo se pensó que la
disfunción eréctil era de causa psicológica en el 90% de los casos. Ahora sabemos que el
50% de los casos son orgánicos o físicos (existen alteraciones estructurales que la
causan). Sin embargo hay que recordar que aunque una DE sea de origen físico, desde el
momento que se inician los fallos en la erección aparecen problemas psicológicos que
agravan y frecuentemente mantienen el problema.
Las causas orgánicas de DE son la diabetes, hipertensión arterial (y su tratamiento),
stress, enfermedades vasculares y cardíacas, traumatismos, alteraciones hormonales, etc.
independientemente del motivo original, los sentimientos de culpa, la ansiedad anticipada,
la baja autoestima agravan el problema.
Por ello hay que dar a conocer que siempre existen soluciones, en ocasiones con una o
dos visitas al andrólogo, y en otras con la combinación de psico-sexólogos la solución al
problema no es complicada.
Anatomía funcional de la erección
Si tenemos un conocimiento básico de lo que son el pene y la erección entenderemos
mejor lo que ocurre en la disfunción eréctil y cómo se soluciona.
El pene es un órgano muy vascularizado (con muchas arterias y venas) que se llena de
sangre a presión en el estado de excitación que precede a la erección. Las arterias del
pene o cavernosas llevan la sangre al pene mientras que la vena dorsal del pene la
devuelve al cuerpo. El pene se compone de tres cámaras o cilindros, dos cuerpos
cavernosos y un cuerpo esponjoso. El cuerpo esponjoso envuelve y contiene a la uretra
que permite el paso a la orina y al semen en el varón. Se localiza en la parte inferior del
pene. Los cuerpos cavernosos son la parte eréctil, están formados por tejido muscular liso
a modo de una esponja y rodeados por una túnica rígida y elástica, la albugínea, que los
protege.

Cuando un estímulo sexual nos excita se produce una señal en el cerebro que viaja a
través de la médula espinal llegando a los nervios de la pelvis y al pene. Estos nervios
viajan al lado del recto y de la próstata finalizando su camino con la arteria peneana y el
tejido esponjoso eréctil. Se producen señales químicas desde los nervios que dilatan las
arterias y permiten la entrada de un flujo grande de sangre al pene. Los espacios
esponjosos se llenan de sangre y el pene empieza a alongarse y crecer. Cuando la túnica
elástica, la albugínea, está comprimida al máximo, la presión sanguínea dentro del cuerpo
cavernoso aumenta y el pene se pone rígido. Las venas del pene, que están colocadas en
la periferia del cilindro, quedan comprimidas entre la presión que ejerce la sangre y la
túnica albugínea con lo que la sangre se queda en el pene y la erección se mantiene.
Todos estos eventos deben estar finamente coordinados y se producen en presencia de
hormonas masculinas (testosterona).

Por todo ello cualquier problema que afecte al cerebro, a la columna o a la médula
espinal, a los nervios erectores, al tejido esponjoso o a la túnica albugínea, a las arterias,
las venas o a la producción de testosterona puede dificultar la consecución de una
erección normal.
¿Cuál es el tratamiento?
Existen tratamientos para la disfunción eréctil de cuatro tipos: psicológicos,
farmacológicos, mecánicos y quirúrgicos.
El tratamiento farmacológico requiere la administración de sustancias que restauran la
erección. Es muy efectivo. En la tabla a continuación comentamos los fármacos existentes
en la actualidad, la vía de administración, su modo de actuación y efectividad.
Tabla 1. Tratamiento farmacológico
Los tratamientos mecánicos consisten en el Vacuum, un cilindro de plástico con una
bomba de vacío que mediante succión permite conseguir la entrada de sangre en el pene
hasta conseguir una rigidez que se mantiene, tras retirar el vacuum mediante gomas
elásticas en la base del pene. Es engorroso de utilizar y su efectividad es de pobre a
moderada.
El tratamiento quirúrgico es el más agresivo de todos. Los implantes de prótesis de pene
son una excelente opción en los varones que no responden a ningún otro tratamiento por
enfermedades severas, sean arteriales o traumáticas.
La microcirugía de revascularización es útil en casos selectivos de traumatismos seguidos
de sección de alguna de las arterias principales del pene. Requiere un microcirujano
experto para su realización.
La cirugía de ligadura de la vena dorsal del pene está sujeta a mucha controversia entre
los uro-andrólogos y yo personalmente no creo en ella.
Table 2. Procedimientos terapéuticos
La terapia psicológica, cognitivo-conductual, es muy efectiva en casi todos los casos de
disfunción eréctil psicógena y en la mayoría de los casos de afectación mixta (pacientes
con una causa física importante, por ejemplo hipertensión arterial o Diabetes, y que al
mismo tiempo desarrollan ansiedad de ejecución en sus relaciones sexuales).
Avances en el tratamiento de la disfunción eréctil
El tratamiento de la disfunción eréctil está cambiando día a día conforme avanzan
nuestros conocimientos sobre la anatomofisiología del pene. Llegarán en breve plazo
fármacos nuevos que nos permitirán solucionar prácticamente todos los casos de
disfunción.
TRASTORNOS DEL PENE QUE CAUSAN DIFICULTADES EN LAS RELACIONES
SEXUALES
Diversas alteraciones en el pene pueden causar que el coito por parte masculina sea difícil
o imposible. Las causas más frecuentes que dificultan mecánicamente el coito son la
fimosis y la incurvación de pene. Anomalías genitales masculinas:
Pene pequeño
¿Qué es?
No existe la definición ni el estudio de pene pequeño en ningún tratado de Urología. Sin
embargo sí es un término frecuentemente consultado en Internet (23.240.000 referencias
a 28 de diciembre de 2006). En casi todos los casos las búsquedas traducen simple
curiosidad pero en un porcentaje inmedible provienen de personas con una auténtica
dismorfofóbia sobre su órgano genital. Es prácticamente imposible ver una página de
respuesta a “pene pequeño” sin publicidad o sin que acaben solicitando un número de
tarjeta de crédito. Muchos de los artículos anunciados persiguen conseguir penes más
largos y/o anchos. En ningún caso lo conseguirán.
¿Se puede alargar el pene?
Existen procedimientos para dar al pene el aspecto de ser más largo mediante cirugías de
eliminación de la grasa del pubis, cirugías de recolocación del escroto o bien con aparatos
de tracción. Con estas maniobras el pene puede llegar a “parecer” más largo en flacidez,
jamás en erección donde no hay un solo procedimiento descrito que consiga alargamiento
(ni siquiera en apariencia). Se pueden conseguir alargamientos de pene, como de orejas o
labios en ciertas tribus africanas, pero siempre deformando el original. No hay más tejido
que el que hay, de momento.
¿Cuáles son las dimensiones “normales”?
El pene en flaccidez se mide desde la piel pubo-peneana hasta el meato uretral. El pene
estirado se mide igual pero en extensión máxima del pene. La medida del pene en
flaccidez no se relaciona con la medición en erección. La medición del pene estirado sí se
relaciona con la medición en erección. Se considera la medida media del pene en flacidez
de 8,8cm ± 2,4cm, estirado de 12,4cm ± 2,7cm y en erección de 12,9cm ± 2,9cm. Un
pene pequeño es el que se encuentra por debajo de estas medidas. Sólo se deberían
considerar como candidatos al alargamiento de pene a los varones con penes en flaccidez
por debajo de 2,5 desviaciones estándar (DE) de estas medidas, es decir penes con una
longitud en flacidez menor de 4cm y en estiramiento o en erección menor de 7,5cm.
Fimosis
¿Qué es?
Se denomina fimosis a la dificultad o imposibilidad en retraer la piel prepucial por debajo
del glande. Al nacer existe una fimosis fisiológica que desaparece en los primeros 3 – 4
años de vida. A los 17 años sólo un 1% de los varones tienen fimosis. Con mayor
frecuencia se presenta cierta estenosis prepucial en estado de máxima erección lo que
causa molestias en el coito, de ahí que sea motivo de consulta frecuente tras iniciar las
primeras relaciones sexuales.
¿Cuál es el tratamiento?
La aplicación de cremas de corticoesteroides 2 a 3 veces al día durante 4 a 6 semanas
sobre el prepucio proporciona elasticidad al prepucio permitiendo la retracción manual
posterior.
En los casos en los que existe un verdadero anillo prepucial se debe efectuar la
circuncisión.
Existen dos técnicas de circuncisión: la clásica, que consiste en la exéresis del anillo
fimótico desde la piel sana hasta la mucosa de la corona del glande, y la plastia prepucial,
que consiste en la sección longitudinal del anillo y la posterior sutura transversal. En
ambas técnicas se añade la sección del frenillo.
Sea cual sea la técnica utilizada es muy importante la hemostasia cuidadosa y la retracción
precoz prepucial al tercero o cuarto día para evitar adherencias y efectuar la higiene
habitual.
Pene palmeado (Webbed penis)
La piel escrotal se extiende en esta anomalía hasta la cara ventral del pene que parece
salir del mismo escroto. El pene, la uretra y el resto del escroto son normales, la
deformidad representa una anomalía en la unión entre el pene y el escroto.
Pese a no representar ninguna anomalía debe repararse, dado que el aspecto es
sumamente extraño. La cirugía consiste en la incisión transversal del pliegue con posterior
plastia en Z.
Pene enterrado (Buried) Pene escondido (Hidden) y Pene oculto (Concealed)
Los tres términos se refieren a penes que parecen anormalmente pequeños. El desarrollo
de los cuerpos cavernosos y del glande son normales pero el pene se encuentra
camuflado entre la grasa suprapúbica.
En casos congénitos se debe a la falta de elasticidad de la fascia dartos que normalmente
permite al prepucio deslizarse sobre las fascias más profundas del pene.
A la exploración física puede llegar a no verse el cuerpo peneano e incluso el glande pero
si se efectúa presión sobre el pubis el pene aparecerá. El tratamiento consiste en
efectuar una dieta de disminución de peso.
Micropene
¿Qué es?
El micropene es un pene al menos 2,5 desviaciones estándar (DE) por debajo de las
medidas normales (tabla I), con una configuración normal. La relación entre la longitud y
el grosor es normal. El escroto también es pequeño y frecuentemente los testículos no
han descendido (Criptorquidia).
Table 3. Longitud del Pene

¿Cómo se forma el pene en el feto?
La diferenciación de los genitales externos en el feto masculino se completa durante el
tercer mes de gestación y requiere unos testículos normales que segreguen testosterona
que es estimulada por la gonadotropina coriónica humana secretada por la madre. En el
segundo y tercer trimestre de gestación los andrógenos fetales producen el crecimiento
del pene, proceso controlado por la hormona luteinizante del feto (LH), así el micropene
es consecuencia de una deficiencia en las hormonas gonadotrópicas que se produce tras
14 semanas de gestación.
¿Cuáles son las causas de micropene?
Las causas más frecuentes de micropene son:
• Hipogonadismos hipogonadotrópicos
• Hipogonadismos hipergonadotrópicos (por fallo testicular)
• Idiopáticos (no originada por una enfermedad)
Con frecuencia se encuentra asociado a defectos cromosómicos severos como el síndrome
de Klinefelter (47XXY), traslocaciones, delecciones, otros síndromes polisómicos ligados al
X y trisomias afectando principalmente a los cromosomas 8, 13 y 18.
En el hipogonadismo hipogonadotrópico el hipotálamo no produce la hormona liberadora
de gonadotropinas (GnRH) en cantidad suficiente, lo que ocurre en diversos síndromes de
hipofunción hipotalámica como el síndrome de Kallmann, el síndrome de Prader-Willi y el
síndrome de Laurence-Moon-Biedl. Otras causas incluyen aplasias congénitas de la
glándula pituitaria y defectos del cerebro medio como agenesia del cuerpo calloso.
En el fallo testicular primario se produce hipogonadismo hipergonadotrópico. El
diagnóstico se efectúa tras administrar HCG que no consigue incrementar los niveles de
testosterona.
En los casos idiopáticos el eje hipotálamo hipofisario testicular es normal. Pueden deberse
a un retraso en la estimulación gonadotrópica en el feto o a la administración de
progesterona a la madre durante el embarazo.
¿Cuál es el tratamiento?
A todos los pacientes con micropene se les debe practicar un cariotipo (estudio
cromosómico). Además se debe estudiar la función testicular midiendo los niveles de
testosterona antes y después de estimular con HCG y, sobre todo, medir el potencial de
crecimiento que puede tener el pene. Se debe efectuar una resonancia magnética para
determinar la integridad de las estructuras hipotálamo-hipofisarias así como las
estructuras del cerebro medio.
El tratamiento consiste en la administración de andrógenos para determinar la respuesta
en forma de crecimiento peneano. Se utiliza el enantato de testosterona, 25mg por vía
intramuscular mensuales durante 3 meses que logrará un crecimiento adecuado del pene
sin que haya riesgo de avanzar la maduración esquelética, los tratamientos cortos no
afectan a la talla.
Si el tratamiento falla, existe la duda sobre si es conveniente el cambio de sexo. En el
pasado se efectuaba en todos los casos. En la actualidad se prefiere la conducta
expectante. Son varones que orinan de pie, con fenotipo masculino y en su mayoría
sexualmente activos aunque con vergüenza de enseñar sus genitales. Parece lógico dejar
la decisión en manos del interesado al llegar a la madurez.
Incurvación congénita de pene
¿Qué es?
En el pene normal la erección implica una expansión de todas las capas titulares de forma
simétrica. En el pene incurvado existe una asimetría de uno de los cuerpos cavernosos.Por
ello se conoce también esta patología como “Desproporción de los cuerpos cavernosos”.
En estos pacientes el pene es normal en flacidez, no necesariamente grande, mientras que
en erección sí es grande, normalmente 2 desviaciones estándar por encima de las medidas
normales. En erección la túnica albugínea debe expandirse de forma importante y si existe
alguna alteración en la elasticidad del cuerpo cavernoso el pene se incurva.
Los pacientes acuden entre los 16 y 30 años. La mayoría han notado la incurvación
durante la pubertad creyendo que es normal, posteriormente se dan cuenta que no lo es y
la situación provoca la consulta al iniciarse las relaciones sexuales.
¿Cuáles son las causas?
Puede producirse una incurvación de pene sin que exista enfermedad de Peyronie cuando
tiene lugar un traumatismo durante el coito que, de forma abrupta, produce la
detumescencia peneana y una extensa equimosis. En la mayoría de los casos el paciente
acude a urgencias, donde será intervenido con el diagnóstico de fractura de pene.
En otras ocasiones el paciente recuerda un trauma durante el coito pero sin perder la
erección ni equimosis posterior. Durante un tiempo las erecciones son dolorosas y
posteriormente se produce un nódulo lateral que condiciona una incurvación. Se trata de
una fractura subclínica de pene que se cree es debida a la lesión de la capa externa
longitudinal de la túnica albugínea durante el acto sexual. La capa interna circular de la
albugínea no se altera y mantiene la presión en el pene necesaria para la erección. Estos
pacientes son tratados mediante exéresis de la cicatriz y colocación de un injerto dérmico
que reemplace el defecto causado.
¿Cuál es el tratamiento?
Se le solicita al paciente que acuda a la consulta con tres fotografías en erección para
comprobar el grado de incurvación. La primera foto tomada por el paciente desde arriba
(superior) y las otras dos con la cámara a la altura del pene, a un metro de distancia y con
el paciente de frente en la segunda (frontal) y de perfil en la tercera (lateral).
Existen dos opciones quirúrgicas principales para enderezar el pene:
• Efectuar incisiones transversales ventrales en el pene colocando injertos dérmicos
autólogos para alargar dicha zona ventral
• Acortar la zona dorsal del pene mediante la extracción de una o más elipses de
túnica albugínea que se suturan de manera estanca (procedimiento de Nesbit o
corporoplastia).
Nosotros preferimos esta última técnica máxime teniendo en cuenta el tamaño grande de
estos penes.
La Organización Mundial de la Salud auspició el año 2000 una conferencia de consenso
sobre el tratamiento de la enfermedad de Peyronie y la incurvación congénita de pene
llegando a la conclusión de que la mayoría, si no todos los casos de incurvación congénita
tenían mejores resultados con las técnicas de plicatura o corporoplastias que con las
técnicas de injertos.
¿Cómo se realiza la intervención?
El procedimiento más practicado es el descrito por Nesbit (FIG -3). Se inicia, tras rasurado
y lavado quirúrgico cuidadoso y colocación de una sonda Foley del 14Ch, con una incisión
subcoronal de circuncisión, se profundiza hasta llegar a la fascia de Buck, se descienden
todas las capas prepuciales hasta la base del pene.
Se provoca una erección artificial con suero fisiológico previa colocación de un torniquete
en la base del pene para comprobar el grado e inclinación de la incurvación. Se extirpan
sendas elipses del lado opuesto a la incurvación que se suturan de forma estanca con PDS
de 4-0. Se comprueba el enderezamiento con nuevas erecciones artificiales. Se cierra la
circuncisión con sutura absorbible rápida. Se deja un vendaje compresivo con el pene
descansando sobre el abdomen que se retira, junto con la sonda a las 24 horas
reemplazándolo por otro a menor presión que permita la micción cómoda.

1. Erección artificial
2. Descenso de las túnicas prepuciales
3. Enderezamiento con pinzas de Allis
4. tras resección de elipse albugínea, cierre
con sutura continua
5. Comprobación del enderezamiento final continua
Existen numerosas modificaciones técnicas al procedimiento anteriormente descrito,
muchas de ellas publicadas para el tratamiento de la enfermedad de Peyronie que son
útiles para la incurvación congénita de pene.
Enfermedad de Peyronie
¿Qué es?
Falopio citó por primera vez la enfermedad en 1561, aunque la primera descripción la dio
en 1743 François Gigot de la Peyronie, cirujano del rey Luis XV de Francia, definiéndola
como induración plástica del pene. En la enfermedad de Peyronie se forman unas placas
de fibrosis en la túnica albugínea del pene que impiden en la erección que dicha túnica se
distienda, lo que provoca una incurvación del pene hacia el lado de la placa.
Incidencia
La edad media de inicio de la enfermedad son los 53 años. Aumenta la incidencia con la
edad. Entre los 30 y 39 años es del 1,5%, entre los 40 y 59 años del 3%, entre los 60 y
69 años del 4% y en mayores de 70 años del 6,5%.
Se ha comunicado una incidencia aumentada en pacientes con diabetes, enfermedad de
Dupuytren (retracción de la aponeurosis palmar), gota, consumo de beta – bloqueantes
para la hipertensión-, instrumentación uretral y enfermedad de Paget.
Existen datos a favor de una transmisión genética de la predisposición a padecer la
enfermedad.
¿Cuáles son las causas?
La enfermedad de Peyronie es como una respuesta exagerada a una inflamación. Existe
un depósito inicial de fibrina que acaba como una verdadera cicatriz pero que, a diferencia
de las cicatrices de la piel, no se elimina con el tiempo.
Diversas posiciones en el coito favorecen el microtraumatismo, como las posiciones con la
mujer encima y accidentes repetidos al fallar en la penetración.
No existe una causa clara, pero todos los estudios apuntan a que múltiples pequeños
traumatismos durante el coito condicionan el inicio de esta patología.
Se producen pequeños daños en la albugínea e intravasación de sangre, lo que activa el
fibrinógeno. Como respuesta al trauma acuden macrófagos, neutrófilos y mastocitos. Las
plaquetas, presentes por la intravasación sanguínea, los neutrófilos y los mastocitos
segregan citoquinas y factores vasoactivos que condicionan la creación de fibrosis. Entra
en acción el factor de transformación de crecimiento β1 (TGF- β1) que aumenta la acción
de transcripción de los fibroblastos y la síntesis de colágeno, de fibronectina y de
proteoglucanos los que, a su vez, aumentan la síntesis de inhibidores tisulares de la
colagenasa lo que impide la degradación del tejido conectivo. La cicatriz no desaparece.
En la enfermedad de Peyronie parece que la naturaleza poco vascularizada de la túnica
albugínea puede impedir la eliminación de estos factores de crecimiento, lo que redunda
en una mayor acumulación de placas fibróticas.
En la mayoría de pacientes con Peyronie hay dos fases: en la primera fase o fase activa
las erecciones son dolorosas y se inicia una deformidad en el ángulo del pene. A esta fase
le sigue otra más tranquila que se caracteriza por una estabilización de la incurvación, las
erecciones ya no son dolorosas y el proceso se estabiliza. Este es el momento en el que se
puede intervenir para solucionarlo.
Se ha dicho que la enfermedad de Peyronie es una enfermedad de tejidos envejecidos en
pacientes con una libido muy joven.
¿Cuáles son los síntomas?
La enfermedad de Peyronie se presenta con los siguientes signos y síntomas:
• En la mayoría se inicia con dolor en la erección
• Deformidad del pene
• El pene se acorta en la erección y, en ocasiones, también en flacidez
• Se presenta una placa o área de induración en el pene
• En muchas ocasiones se desarrolla disfunción eréctil
A la exploración física se palpa una placa bien delimitada que, con mayor frecuencia,
afecta la superficie dorsal del pene.
El dolor persiste durante todo el período inflamatorio de la enfermedad, no suele ser
severo ni requerir analgésicos nunca, pero puede interferir con las relaciones sexuales.
Muchos pacientes lo notan por primera vez durante alguna erección al despertarse. El
dolor desaparece espontáneamente cuando cede la inflamación.
La disfunción eréctil es frecuente en la enfermedad de Peyronie debido a la ansiedad de
ejecución, a la intensa deformidad del pene, a una verdadera alteración de los vasos del
pene o a la malformación del pene en “reloj de arena” que hace que el pene quede flácido
distalmente a la placa.
Las placas laterales y las ventrales que causan incurvación a los lados y hacia abajo son
menos frecuentes que las dorsales pero son las que motivan mayores problemas para
efectuar el coito porque se alejan más del ángulo necesario para la penetración normal.
Evaluación
La exploración física suele ser suficiente para notar la placa, que suele ser bien definida,
generalmente dorsal y de la que entre un 40% y 60% de los pacientes no se habían dado
cuenta. Puede existir dolor en las erecciones o en el coito. En la mayoría de los casos
desaparece en medio año espontáneamente al cesar el proceso inflamatorio.
La ecografía es útil para identificar el número y localización de las placas así como su
posible calcificación.
El eco-doppler color con inyección de sustancias vasoactivas se reserva para el estudio
previo al tratamiento con injertos para asesorar la función vascular y los vasos colaterales
entre las arterias cavernosas y dorsales.
¿Cuál es el tratamiento?
El tratamiento de la enfermedad de Peyronie debe ser siempre conservador y cauto.
Existen, como veremos, numerosas propuestas de tratamiento pero muy pocas han
seguido criterios de doble ciego en los estudios.
Tratamiento médico
Se han utilizado por vía oral la vitamina E, el aminobenzoato potásico, la acetil-L–carnitina,
el tamoxifeno yla colchicina. De todos ellos, la vitamina E por su efecto antioxidante y bajo
coste se usa ampliamente. El aminobenzoato potásico reduce la fibrogénesis al disminuir
la serotonina por un mayor consumo de oxígeno de los tejidos y una actividad mayor de la
monoaminooxidasa. Presenta efectos secundarios frecuentes y un coste elevado por lo
que se utiliza poco. El tamoxifeno es el tratamiento inicial de prueba de la mayoría de
especialistas. Favorece la liberación del factor de transformación de crecimiento β1 (TGF-
β1) que parece tener un papel importante en la regulación de la respuesta inmunitaria y
en la reparación de tejidos desactivando los macrófagos y los linfocitos T. La dosis es de
20mg cada 12 horas. L L-Carnitina acelera la desaparición del período inflamatorio y,
consecuentemente, del dolor a la erección.
Tratamiento intralesional
Se han ensayado numerosas terapias inyectadas directamente en la zona de la lesión,
entre ellas, corticoides, verapamil, interferones, colagenasa purificada de los clostridios y
orgoteína son los más ensayados. Ninguno de ellos ha mostrado una mejoría significativa
estadísticamente frente a placebo y, en algunos casos, dificultan la posterior cirugía.
Tratamiento externo
Se han utilizado tratamientos tópicos con cremas de Verapamil aunque no tenemos datos
analizables todavía. Se ha propuesto la administración de orgoteína, dexametasona y
lidocaina transdérmica y, también de Verapamil y dexametasona, en un campo eléctrico,
los resultados, no repetidos, hablan de una mejoría entre el 60% y el 90% de los casos.
Diversos grupos han propuesto la utilización de litotricia extracorpórea por ondas de
choque (LEOC o ESWL). En todos los casos ha habido mejoría en la disminución de la
angulación peneana y del dolor sin efectos secundarios remarcables.
En todos los casos de tratamiento externo faltan datos confirmar su buen funcionamiento.
Tratamiento quirúrgico
La cirugía se debe reservar para los pacientes con curvaturas que dificulten mucho el coito
o para estrechamientos peneanos severos. Siempre debe efectuarse tras la estabilización
de la enfermedad, tras la desaparición de la inflamación, evolución de la lesión y del dolor
en erección. En estos pacientes deben efectuarse detallados estudios de la erección para
no enderezar un pene con graves trastornos funcionales de la erección para el que sería
mejor la colocación de una prótesis.
Las técnicas quirúrgicas se dividen en tres categorías, las que acortan la túnica albugínea,
las que la alargan y las prótesis de pene.
Las que acortan la túnica han sido descritas anteriormente para la corrección de la
incurvación congénita de pene. Son las técnicas de Nesbit, Yachia, Lue y similares. Es una
técnica excelente para los pacientes con buena función eréctil y un pene de tamaño
normal a grande.
Las complicaciones pueden ser una disminución de la calidad de la erección y/o un
acortamiento del pene mayor de 2 cm (39% de los casos).
En disfunción sexual, la colocación de prótesis de pene los resultados son excelentes. No
obstante esta medida debe ser reservada a los pacientes con una disfunción documentada
previamente y que no respondan al tratamiento médico. La longitud peneana se restaura
mediante la incisión de la placa durante el procedimiento quirúrgico si la curvatura es
severa. Si la incurvación es leve no hace falta tocarla ya que la prótesis misma endereza el
pene. La prótesis ideal para estos casos es la de 3 cuerpos, con reservorio abdominal y
bomba escrotal.

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